México da un paso definitivo, aunque discreto, hacia la adopción del fracking
Tras meses de señales contradictorias, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum parece haber iniciado un cambio sutil pero significativo: la apertura gradual al uso del fracking para la extracción de gas natural en México.
Aunque la mandataria se había manifestado en contra de esta técnica en el pasado, fuentes del sector energético indican que el país está avanzando de forma controlada hacia su implementación. Para algunos, esta medida es necesaria para aumentar la producción energética interna, mientras que grupos ambientalistas expresan su preocupación.
Analistas consideran que esta “entrada lenta” podría marcar un punto de inflexión en la política energética mexicana en los próximos años.
